Granada,
conocida como la Gran Sultana, se caracteriza por su imponente belleza
arquitectónica, la grandeza del lago Xolotlán y el talento de sus artesanos,
quienes día a día, con sus manos laboriosas, elaboran un amplio abanico de
productos que circulan en todo el territorio nacional.
En sus
humildes pero exitosos talleres, en su mayoría conformado por parientes, estos
hombres y mujeres granadinos producen calzado, piezas de cuero y piñatas,
permitiéndoles de esta manera alcanzar seguridad económica y bienestar en sus
familias, las que a través de su inclaudicable labor de generaciones han
brindado a sus hijos educación, alimentación y bienestar.
Durante un
recorrido por esta ciudad visitamos el taller de piñatas conocido como “Las
Varelas”, que con más de treinta años de fundación se ha dado a la tarea de
recrear lindas y modernas piñatas que alegran las festividades de quienes las
adquieren. Abigail Varela, es la propietaria de tan reconocido establecimiento,
ella manifiesta que el éxito de sus productos es la autenticidad y la
dedicación con que los elabora.
Mis
piñatas las defino como una obra de arte porque no utilizo moldes para
fabricarlas, los artistas utilizamos nuestras manos únicamente para trabajar,
yo esculpo mis piñatas haciendo uso de periódico y almidón de yuca. La
particularidad de mis piñatas son cada uno de los detalles que la conforman,
porque siempre trato de que sean iguales a su forma original, además trato de
darles vida para que aquella persona que las adquiera se vaya satisfecha y con
un producto de calidad”, manifestó.
El esfuerzo
de su trabajo y su popularidad han sido la combinación perfecta para que esta
carismática mujer, quien a pesar de su impedimento físico, ha alcanzado
aceptación con sus productos a nivel internacional.
La
discapacidad no es un impedimento, para mí no existe limitante alguno para
poder elaborar mis productos, incluso en la etapa de la guerra yo continué con
mi trabajo aun cuando los recursos eran limitados, estas situaciones me
permitieron darme cuenta que no hay excusas para dejar de hacer lo que más te
gusta y gracias a ese esfuerzo he logrado que mis piñatas viajen a otros países
de la región centroamericana y que cada día sean más las personas que gustan de
mi arte”, señaló.
El arte de
trabajar el cuero
La
marroquinería es uno de los rubros que se trabaja en este departamento, cada
vez son más los artesanos granadinos que se dedican a la elaboración de bolsos,
cinturones, llaveros, sombreros y otras piezas a base de cuero de vaca, la que
recibe un tratamiento especial a través del cual le añaden textura, color y
calidad apropiada para fabricar estos accesorios que son de utilidad para los
nicaragüenses.
Dinorarte,
es un pequeño establecimiento que se ubica en el centro de la ciudad de
Granada, este negocio ha logrado emplear a cinco personas que son el sustento
de sus familias. En este taller se elaboran diseños únicos que cautivan la
admiración de quienes gustan de estos productos, según el propietario del
establecimiento, las ventas incrementan en las temporadas de las fiestas
patronales ya que el toque único, el acabado de sus cinturones y sombreros
vaqueros son un atractivo para los montados de las fiestas hípicas.
Nosotros
tenemos un amplio mercado de distribución, generalmente colocamos nuestro
producto en las tiendas de artesanías de Managua, Masaya y a nuestra clientela
que directamente viene hasta nuestro taller a seleccionar sus productos, con
las fiestas patronales gracias a Dios nosotros incrementamos nuestras ventas ya
que comercializamos en mayor cantidad”, expresó Juan Oporta, propietario de
Dinorarte.
El éxito y
el crecimiento de nuestro negocio se debe a que nos regimos a los estándares de
calidad, la diferencia de nuestro establecimiento con los demás es que vendemos
un artículo con material adecuado y con precios realmente accesibles a los
bolsillos de nuestra gente, además la atención esmerada a quienes nos visitan”,
añadió.
Artesanos
del calzado
Mary´s
Shoes, es el nombre de una de las más reconocidas tiendas de zapatillas de
varón de la Gran Sultana, fundada desde hace cuatro años, garantizando de esta
manera el calzado no solo de los habitantes de este lugar, sino de los miles de
compradores que a través de la promoción que ellos mismos se han trazado por la
calidad de su producto, llegan hasta este sitio a adquirir lo que para ellos
representa un par de zapatos duradero y a buen costo.
Con mucha
modestia y con el orgullo de haber logrado salir adelante a través de su
esfuerzo, los miembros de la familia Rocha señalan que es un orgullo dedicarse
a esta ocupación, ya que es un trabajo digno, honrado y dignificante. Para
ellos, el apoyo que han recibido por parte del gobierno a través de la promoción
de los micros y pequeños empresarios, les ha permitido participar en ferias y
vender a grandes escalas en los mercados locales.
“Nos hemos
dedicado a la elaboración de calzado para niños y caballeros, anteponiendo
siempre la calidad que es la que nos ha permitido mantenernos en el mercado,
nosotros hemos trabajado en conjunto con todos los miembros de nuestra familia
y distribuimos nuestros zapatos en León, Chinandega, Jinotega y en los mercados
de Granada”, manifestó Douglas Rocha, propietario.
“El diseño
italiano que nosotros le damos a nuestro calzado ha sido el éxito de nuestro
trabajo, somos un taller en el que trabajamos de manera fina, aprendimos esta
labor a través gracias a nuestros ancestros, quienes nos enseñaron este bello
arte de elaborar zapatillas, porque para nosotros es un arte poder fabricar
piezas que son del agrado de todos”.
La clave
de nuestro éxito ha sido la perseverancia y la innovación, porque debemos de
crear diseños de manera constante porque la variedad del producto atrae a la
clientela y nosotros siempre tratamos de esta manera de estar superando a la
competencia, además el apoyo que nos ha brindado el Gobierno”, finalizó Rocha.
