Enrique
Martínez le debe la vida a uno de sus compañeros de trabajo, quien lo haló para
otro lado cuando “El Pelón”, un bus de la ruta Managua-Mateare, entró como un
torbellino en el auto-lavado Martínez para luego detenerse, de golpe, en un
poste del tendido eléctrico.
El
accidente ocurrido ayer a las 8:00 am, cerca de la entrada al municipio Ciudad
Sandino, en Carretera Nueva a León, dejó a los pasajeros del bus asustados,
pero sanos, y a los habitantes de Mateare sin energía por varias horas, porque
las cuadrillas tuvieron que cortar el fluido eléctrico para reponer el poste.
“Lo que
pasa es que el bus venía rápido”, comentó Martínez, quien relató que a la hora
del accidente, su patrón, José Alberto Martínez, se encontraba orando en el
interior del negocio, pero se puso a buen resguardo al ver venir el bus a toda
velocidad.
Luisa
Blanco, quien se gana la vida vendiendo alimentos en un bar cerca del
auto-lavado, coincidió con Enrique Martínez al decir que en esa zona “los buses
caminan desmangados”.
“La Policía
no controla a estos monstruos, estos buseros son atroces”, agregó, para luego
explicar que todos los que tienen negocios a la orilla de la Carretera Nueva a
León están expuestos al peligro.
La
comerciante dijo que el personal de la Alcaldía de Ciudad Sandino está enterado
del problema, pero hasta ahora cada mes solo aparecen para cobrarles los 10
dólares que pagan por el derecho a vender a la orilla de la carretera.
¿Quién tuvo
la culpa?
La Policía
está investigando la causa del accidente, pero el conductor del bus, Felipe
Reyes, explicó que ocurrió porque la camioneta Hilux blanca, placa M159-984,
que viajaba de sur a norte sobre el carril derecho “se le voló”, y aunque trató
de esquivarla, le dio por detrás en la esquina derecha, descontrolándolo, luego
maniobró e impactó contra el auto-lavado.
Por su
parte, Narciso Correa Urbina, quien tiene 30 años de experiencia al volante,
dijo que él no le invadió el carril a Reyes, sino que lo ocurrido fue que este
quiso adelantarlo, pero cuando vio a la Policía, quiso retornar, pero no pudo y
perdió el control.
Gloria
María Martínez, propietaria del bus, anunció que los daños en el “auto-lavado
Martínez, tasados en unos 4,000 dólares, serán pagados con el seguro por daños
a terceros.
