Su
Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando Bravo felicitó a la Policía
Nacional y al Presidente de la República Comandante Daniel Ortega Saavedra por
los 34 años que la institución de orden público ha brindado servicio al pueblo
y a las familias nicaragüenses, en su afán de protegerlos y resguardarlos a
riesgo de su propia seguridad y exponiendo inclusive sus vidas.
El Cardenal
resaltó que la Policía Nacional de Nicaragua ha estado al servicio de las
familias nicaragüenses por 34 años con una entrega solidaria para que todos
podamos vivir en paz y seguridad; una paz social que es el resultado de una
relaciones entre personas, grupos y naciones basada en la justicia, la lealtad
y el amor, pero que no puede haber paz en un país mientras no haya para todos
condiciones concretas para alcanzar niveles de vida compatibles con la dignidad
humana.
La paz,
dice San Agustín, es la tranquilidad del hombre pero esta paz sería imposible
sin la Policía, cuerpo encargado de velar por el mantenimiento y seguridad de
los ciudadanos. Es digno de reconocimiento el trabajo que realiza diariamente
nuestra Policía Nacional en términos de la seguridad ciudadana”, expresó Su
Eminencia.
El alto
prelado de la Iglesia Católica de Nicaragua calificó a la Policía Nacional como
una institución respetuosa y garante de los derechos y la dignidad humana,
hombres y mujeres que trabajan al lado de los ciudadanos y que no le teme al
trabajo desempeñando jornadas de 24 horas al día como verdaderos héroes,
manteniendo el orden cuidando continuamente al pueblo nicaragüense, inclusive a
pesar de su propia seguridad y arriesgando su vida.
Dice
Cristo en el Evangelio que nadie tiene amor más grande que el que da la vida
por los que ama. En otras palabras el amor autentico permite hasta entregar el
don más preciado que se posee, la propia vida”, agregó Obando Bravo.
El Cardenal
Obando manifestó que sus oraciones recuerda a los y las policías que ofrendaron
su vida en cumplimiento del deber y reiteró el agradecimiento los policías por
el servicio que brindan a los nicaragüenses durante el día y durante la noche,
24 horas sirviendo al pueblo, exponiendo su vida en el cumplimiento de su
deber.
Libra
Señor a nuestra Policía de las garras del malvado y del violento, pues Tú eres
Señor nuestra esperanza y en Tí confiamos. Te pedimos que imitemos al Hijo del
Hombre que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por
muchos. ¡Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor, Amen!”, finalizó el Cardenal
Miguel Obando.