La orden de captura emitida por la Policía Internacional,
Interpol, a solicitud del Gobierno costarricense en contra de Edén Pastora, por
supuesta usurpación de bienes de dominio público e infracción a la Ley Forestal
es, a vista de personalidades nicaragüenses como un acto poco serio y hasta
confuso y, por consiguiente, una “violación a los
derechos humanos”.
Los especialistas opinan también que la orden de captura en
contra de Pastora está fuera de lugar, valorando que los problemas limítrofes
entre ambos países se deben resolver de gobierno a gobierno; en ese orden
recordaron que Pastora actúa en nombre del Gobierno de Nicaragua y tiene el
apoyo de este.
Falta de seriedad
El excanciller nicaragüense Norman Caldera considera que si
la Interpol es “seria”, le tendría que pedir a Costa Rica que demuestre el
delito cometido por Pastora, porque mientras la Corte Internacional de
Justicia, CIJ, no falle sobre el territorio de Harbour Head, Costa Rica no
tiene base jurídica para hacerle ninguna acusación. “Creo que es una payasada
lo que están haciendo”, comentó Caldera.
Violación a derechos humanos
“Es una arbitrariedad nada más, porque no tienen
jurisdicción, y si se las da la Corte no puede ser tampoco retroactivo, ese es
un territorio que está en disputa… obviamente, mientras la Corte no decida si
eso es territorio de Nicaragua o de Costa Rica, esa medida no tiene ningún
asidero legal, es una medida de tipo político y no de tipo jurídico”, agregó el
excanciller.
Caldera declaró que el Gobierno costarricense no ha pensado
en las consecuencias que tiene una acción de esa naturaleza. “Creo que el
comandante Pastora podría acudir ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos y decir que le están violando sus derechos”.
Agregó que con esta acción queda en entredicho cualquier
notificación que haga la Policía de Costa Rica a la Interpol. “Me extraña,
porque generalmente los países son serios en ese sentido”.
Jurisdicción no es retroactiva
Caldera dijo que en el impensable caso de que la CIJ fallara
a favor de Costa Rica en el caso Harbour Head, la jurisdicción no podría ser
retroactiva, y no se puede ejercer en forma retroactiva, “se la da la Corte (la
jurisdicción), y desde ese momento en adelante sí, el que se meta ahí (en
Harbour Head), se está metiendo sin permiso”.
Reiteró que mientras la Corte no falle no tiene base
jurídica, “entonces Costa Rica lo que estaría demostrando, en caso de que fuera
cierto que esta acción fue tomada por ellos, es una acusación grave que tendría
que ser calificada como violación de derechos humanos, inclusive, si el
comandante Pastora fuera detenido arbitrariamente en otro país, habría que
analizar qué consecuencias puede tener para los que emanaron esa orden en algún
tribunal internacional como la corte penal”.
Una locura sin precedentes
Por su parte, el comandante Edén Pastora señaló que la orden
de captura emitida por la Interpol en su contra es una locura que no tiene
precedente, y pone en riesgo el prestigio de la Interpol.
“Entiendo a los ticos, a sus jueces, al gobierno y sus
actitudes, lo que no entiendo es a la Interpol”, dijo Pastora, quien aseguró
que a más tardar este jueves, luego de salir de una clínica en donde se
practica exámenes médicos, sostendría un encuentro con el presidente Daniel
Ortega, la Cancillería y abogados para consultar sobre el caso y valorar las
medidas a tomar.
Criticó el hecho de que el gobierno de Chinchilla haya
convertido el conflicto en algo personal en su contra.
