El
presidente de Ecuador, Rafael Correa, manifestó este martes que la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), debe ser propulsora de
cambios efectivos en América Latina y el Caribe.
Durante su
intervención en la II Cumbre del ALBA y Petrocaribe desde la ciudad de Caracas
(capital venezolana), el dignatario ecuatoriano afirmó que los medios de
comunicación de la derecha se han encargado de promover campañas
desestabilizadoras en contra del trabajo de los Gobiernos progresistas de
América Latina.
“Es
doloroso ver como algunos medios de comunicación no son portavoz de la
expresión popular de los pueblos, sino de los intereses políticos y comerciales
de grandes sectores capitalistas”, expresó Correa.
Agregó que
los sacrificados por la baja cultura comunicacional que vislumbran ciertos
medios de comunicación son los sectores más vulnerables de la población,
"ellos no se cansan de acechar a nuestros pueblos”, dijo. Subrayó que ante
esa amenaza, el Alba debe estar atenta y seguir luchando para erradicar ese mal
que aun persiste en Suramérica y el Caribe.
En otro
punto, Correa criticó la postura de la Corte Interamericana de los Derechos
Humanos (CIDH), la cual según explicó, pretende dar clase de defensa y lucha
social en América Latina cuando la sede principal del organismo internacional
tiene sede en Washington (capital de Estados Unidos).
“No es
posible que la CIDH nos venga a dar ejemplo de lucha y transparencia cuando
ellos están en un país que no ha firmado el pacto de San José”, expresó el jefe
de Estado de Ecuador. Agregó que la postura de su país con respecto al
comportamiento de la CIDH es bastante distante.
Aprovechó
la oportunidad para criticar las funciones de la Organización de Estados
Americanos (OEA), al no asumir con responsabilidad sus funciones. “Vean el caso
de Cuba, qué ha hecho la organización regional para dar fin al bloqueo impuesto
por el Gobierno de Estados Unidos contra esa nación caribeña desde hace más de
50 años”, resaltó.
Durante su
discurso, el presidente Correa fue muy enfático en mantener la unión que
caracteriza a los países originarios de América Latina. Aseveró que, “nos
estamos enfrentando al colonialismo del siglo XXI, que viene cargado de mal y
que ha venido con la intención de acabar la voluntad de los Gobiernos que
promueven el socialismo bajo la base de la responsabilidad y la solidaridad”.
