A través de
un colorido acto cultural, cientos de estudiantes del sistema de educación primaria
y secundaria conmemoraron este jueves 3 de octubre el 134 Aniversario del
natalicio y 101 años de la partida física del General Benjamín Zeledón, Apóstol
de la Libertad y defensor de la soberanía del pueblo nicaragüense.
Los
miembros de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), reconocieron la
vigencia del legado del General Zeledón, quien luchó contra los marines
norteamericanos que amenazaban la soberanía, paz y libertad de Nicaragua.
Fue un
hombre grande, su ejemplo hoy es luz de nuestro país libre, de un país donde
ahora se goza de la alegría, de un ambiente de felicidad. Como estudiantes nos
sentimos orgullosos de seguir su legado, y siempre ratificamos, año con año,
nuestro compromiso con su lucha”, expresó el estudiante Carlos Lara.
El homenaje
al General Zeledón se realizó en el instituto público capitalino que lleva su
mismo nombre. Los niños, niñas y jóvenes recordaron la gesta antiimperialista a
través de debates, concurso de murales fotográficos, presentación de
documentales y poesía coral.
El General
Benjamín lo tenemos presente en nuestro proceso de transformaciones, en el
cambio que ha venido experimentando Nicaragua con el Gobierno del Presidente
Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, quienes se han preocupado por garantizar
una educación gratuita y en mejores condiciones”, señaló Aura Pérez.
Nuestro
compromiso es seguir adelante con su legado, los estudiantes estamos
conscientes que nuestro país viene avanzando, viene desarrollando, y este
desarrollo no hubiera sido posible sin hombres como el General Benjamín
Zeledón, quien entregó su vida, hizo el sacrificio de ofrendar su vida y fue
asesinado por el intervencionismo yanqui”; expresó Germán Gutiérrez.
El General
Benjamín Zeledón murió en 1912. De su muerte se conocen historias
desgarradoras, sobre todo porque fue el mismo General de Hombres y Mujeres
Libres quien relató cómo éste revolucionario fue asesinado por las tropas
norteamericanas un 4 de octubre entre Masatepe y Niquinohomo, su cuerpo fue
atado y arrastrado por una carreta halada por bueyes, un episodio sanguinario
fraguado por los intereses y la injerencia del imperio.
