El
Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) se declaró este
miércoles en "alerta técnica", ante una serie de sismos de baja
intensidad, pero superficiales, ocurrida bajo el lago de Managua desde la tarde
de ayer martes.
Prácticamente
nos declaramos en alerta técnica, porque conocemos que Managua está asentado en
un graben (depresión en el terreno) que está saturado con una serie de fallas
activas", dijo la directora de geofísica del Ineter, Angélica Muñoz, en
una conferencia de prensa.
Una
"alerta técnica" se ejecuta cuando las instituciones se preparan para
actuar ante un posible desastre.
Desde el
martes por la tarde el Ineter, institución científica del gobierno, ha
registrado cinco temblores de baja intensidad pero superficiales, bajo el lago
de Managua.
"En
Managua ya hubo terremotos, va a haber otro terremoto, lamentablemente no
sabemos cuándo va a ocurrir", advirtió el director de Sismología del
Ineter, Emilio Talavera en la misma rueda de prensa.
Las
magnitudes de los temblores se han registrado entre los 1.8 y 2.9 Richter, a
profundidades entre cero y seis kilómetros.
"Se
trata de sismos provocados por el fallamiento (geológico) local, que viene
desde Nejapa, Asososca, pasa por Acahualinca y continúa en las profundidades del
lago", señaló el presidente ejecutivo del Sistema Nacional para la
Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Guillermo González.
Esta
ramificación de fallas geológicas atraviesa la zona occidental de Managua de
norte a sur.
A pesar de
la amenaza, Talavera dijo que el Ineter cuenta con un sistema de vigilancia
"que nos permite alertar sobre lo que está ocurriendo".
Los
terremotos no se pueden predecir, pero un fuerte sismo puede seguir a una serie
de movimientos telúricos menores, tal como ocurrió con el movimiento telúrico
que devastó Managua en diciembre de 1972, recordaron las autoridades.
"Estamos
muy, muy atentos, a lo que están procesando los equipos, estamos reforzando el
sistema de vigilancia en Managua", resaltó Muñoz.
El Sinapred
llamó a la población a que esté preparada para actuar en caso de que un sismo
fuerte se produjera en Managua.
La capital
de Nicaragua fue destruida total o parcialmente por terremotos en tres
ocasiones durante el siglo pasado: en 1931, 1968 y 1972.
