Los jefes
de Estado y de Gobierno de los Veintiocho se han mostrado este jueves unánimes
en su indignación por el supuesto espionaje de Estados Unidos a ciudadanos e
instituciones de la UE --incluyendo el móvil de la canciller alemana, Angela
Merkel-- aunque han evitado hablar de represalias más allá de un refuerzo de
las normas comunitarias sobre protección de datos.
"Espiarse
entre amigos es inaceptable", ha dicho una inusualmente contundente Merkel
a su llegada a la reunión del Consejo Europeo. El escándalo del espionaje --que
no figuraba en la agenda-- se ha convertido en el protagonista absoluto de la
cumbre, eclipsando al resto de cuestiones que estaba previsto abordar este
viernes como la unión bancaria o la economía digital.
La
canciller alemana ha explicado que ha transmitido personalmente sus críticas al
presidente norteamericano, Barack Obama, en una conversación telefónica
mantenida este miércoles cuando se supo que su móvil podría haber sido pinchado
por la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA). "No se trata
principalmente de mí, sino de todos los ciudadanos", ha dicho.
La
canciller ha señalado que la UE y Estados Unidos son aliados que se enfrentan a
desafíos comunes pero ha subrayado que "esta alianza sólo puede basarse en
la confianza", que "tiene que ser restablecida". Por ello, ha
pedido reflexionar sobre "qué tipo de acuerdos de protección de datos
necesitamos".
Con la
misma contundencia se ha expresado la vicepresidenta de la Comisión, Viviane
Reding, para quien "los más recientes escándalos de espionaje muestran que
la protección de datos debe aplicarse a todo el mundo, ya sea a los correos
electrónicos de los ciudadanos o al teléfono móvil de Merkel".
Reding ha
pedido a los Gobiernos que apoyen su propuesta para reforzar las normas de la
UE sobre protección de datos en Internet. "Esta sería la declaración de
independencia de Europa. Sólo entonces Europa puede hacer frente de forma
creíble a Estados Unidos", ha sostenido.
Por su
parte, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, ha alertado de
que el espionaje masivo puede conducir al totalitarismo.
El primer
ministro belga, Elio Di Rupo, ha pedido a Estados Unidos que cese sus
actividades de espionaje a los socios europeos y ha defendido que la UE adopte
medidas para protegerse. "No podemos aceptar de nadie este espionaje
sistemático y habrá que tomar medidas --ha afirmado--. No podemos imaginar
medidas únicamente a escala de un país, como Bélgica que es un país de talla
mediana. Hay que tomar medidas europeas".
LLAMAMIENTOS
A LA PRUDENCIA
Más
escéptico se ha mostrado el primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, que ha
expresado sus dudas sobre la veracidad de las acusaciones y ha apuntado que
ninguna norma europea hubiera frenado a la NSA. "A nadie le gusta que le
escuchen, legal o ilegalmente", ha reconocido Katainen. "No sé qué
podemos hacer a nivel europeo porque, si esto ha pasado, ninguna legislación
europea lo hubiera impedido", ha agregado.
También el
primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, ha hecho un llamamiento a la
"prudencia". "Necesitamos medidas para lograr el equilibrio
entre la búsqueda de información y las garantías de que se respeta la
integridad personal", ha dicho Reinfeldt, que ha recordado la necesidad de
acceder a cierta información como parte de la lucha contra el terrorismo.
El primer
ministro irlandés, Enda Kenny, se ha declarado "consternado" por el
supuesto espionaje pero ha admitido: "Siempre trabajo sobre la base de que
las llamadas que hago están siendo escuchadas". Y su homólogo holandés,
Mark Rutte, ha dicho que no le consta que Estados Unidos espíe también sus
llamadas.
Las
condenas al espionaje de Estados Unidos han llegado también del primer ministro
italiano, Enrico Letta, --"Es inconcebible e inaceptable que se dé una
actividad de espionaje de este tipo", ha dicho-- y del vicecanciller
austriaco, Michael Spindeleger, que ha reclamado una investigación, porque
"no puede ser que entre países amigos haya espionaje". "La
relación de confianza mutua ha sufrido", ha señalado.
NORMA DE
PROTECCIÓN DE DATOS, EN 2014
Pero al
margen de las declaraciones, la única iniciativa concreta que tenían previsto
adoptar los líderes europeos es el calendario de aprobación de la norma sobre
protección de datos. El acuerdo debe cerrarse antes de las elecciones europeas
de mayo de 2014, según figura en las conclusiones del Consejo Europeo.
Sólo la
Eurocámara ha pedido hasta ahora represalias para la actuación de Estados
Unidos. En concreto, este miércoles reclamó la suspensión del acuerdo para
transferir datos bancarios europeos a Washington para la lucha antiterrorista.
Pero la Comisión ya ha dicho que no existen indicios de que la administración
norteamericana haya incumplido este pacto y que por ello seguirá en vigor.
El
presidente del Parlamento, Martin Schulz, ha dicho que el espionaje de Estados
Unidos refleja la "caída de la calidad de su democracia".
Fuente: el19
