Cuatro
candidatos de origen hispano aspiran a un escaño en el Parlamento de Australia
tras las elecciones generales de este sábado y convertirse así en los primeros
legisladores latinos a nivel nacional.
Aunque el
laborista uruguayo Telmo Languiller ostenta un escaño en el Parlamento estatal
de Victoria, nadie de la comunidad latina, que representa el 0.5 % de la
población australiana, ha logrado entrar en el Congreso o el Senado de
Canberra.
La familia
de Joe López, candidato por el Partido Socialista Igualdad (trotskista), se vio
obligada a huir de la España franquista durante la posguerra y recaló en
tierras australes.
López,
quien nació en Australia hace 48 años y se siente más cómodo hablando el
inglés, se presenta por primera vez al puesto de senador por el estado de
Australia Occidental, tras postularse en dos ocasiones sin éxito a la Cámara
baja.
Asistente
de enfermería, casado y sin hijos, este político hispano-australiano ya era
consciente durante su pubertad de las "injusticias sociales" en un
mundo "capitalista" dominado por los intereses corporativos gracias a
los frecuentes debates políticos que dominaban las conversaciones domésticas
durante su niñez.
López,
quien creció en un barrio de clase obrera en Perth, indicó a Efe que busca
junto a su partido, al que se unió desde joven, "defender los intereses de
las clases trabajadoras" y luchar, en materia de política exterior contra
una "intervención militar en Siria", entre otros asuntos.
En la otra
orilla del espectro político australiano, se encuentran la chilena Ana Rojas y
el nicaragüense José Henríquez como abanderados de un partido que se opone a la
inmigración y abraza valores cristianos conservadores.
Nacida en
la ciudad chilena de Antofagasta hace 35 años, Rojas migró a Australia con su
familia cuando tenía 8 años y actualmente reside en Melbourne junto a su
marido, también chileno, y sus cuatro hijos.
La chilena,
candidata por el partido "Elévate Australia", afirma que dedica su
tiempo exclusivamente a la educación de sus hijos.
Rojas,
quien a pesar de sentirse muy australiana aún mantiene algunas de sus
costumbres de su país natal, defiende la política de su partido buscan cerrar
las puertas a los inmigrantes que no compartan los valores del país oceánico.
Y en
particular "a los musulmanes, que son de mayor preocupación", indicó
la candidata a Efe.
En la
mismas filas de la agrupación está José Henríquez, un nicaragüense
nacionalizado australiano que aspira a un escaño en el senado por el Territorio
de la Capital Australiana.
Este
empresario nacido en 1977 en Nicaragua migró cuando era niño junto a su familia escapando del comunismo" y creció en una zona rural en la localidad
de Young, en Nueva Gales del Sur, cobijado por los valores católicos, aunque
años después se cambió al cristianismo evangélico, apunta el portal de su
partido.
En las
mismas filas del partido socialista, Gabriela Zabala, una académica uruguaya de
49 años, experta en literatura inglesa y ciencias políticas, que migró a
Australia en la década de los setenta, se presenta a un puesto en el Senado por
el estado de Queensland.
En los
próximos comicios, hay 1.717 aspirantes a ocupar uno de los 150 escaños del
Congreso o uno de los 40 asientos de los 76 que se disputan en el Senado.