El equipo
jurídico de Nicaragua en La Haya logró explicar un tema complicado, como fue la
incursión de Edén Pastora en la zona en disputa y los intercambios de cartas
diplomáticas con Costa Rica, opinó Mauricio Herdocia, experto en Derecho
Internacional.
Nicaragua
logró demostrar que esa presencia (de Pastora) había ocurrido de forma
inadvertida, fuera de instrucciones del Gobierno y que Nicaragua había retirado
cualquier tipo de personal o de equipos, y que al más alto nivel se había dado
una orden presidencial expresa, que fue leída ante la Corte y sin ambigüedades
para garantizar el respeto continuado a la Orden del 8 de marzo del 2011.
Además, que no se volvería a repetir una situación como la descrita, habiéndose
tomado todas las medidas para garantizarlo de forma indubitable”, expresó
Herdocia.
Otro
elemento a destacar, según Herdocia, es que no existe ninguna urgencia ni
necesidad de dictar nuevas medidas cautelares por cuanto lo que Costa Rica pide
- básicamente retiro de presencia y de equipos- ya Nicaragua lo había hecho
después del 18 de noviembre, luego de recibir los informes correspondientes.
De igual
forma, Nicaragua logró demostrar, a mi juicio, que no existía la posibilidad de
un daño inminente, esto es que no había una base suficiente para dictar nuevas
medidas que tienen como presupuesto probar que va a ocurrir un perjuicio grave
y que hay inminencia probada”, agregó el experto.
La CIJ citó
a ambos países a una Audiencia Oral y Pública del 14 al 17 de octubre, con el
fin de escuchar las posiciones de las partes con relación a las nuevas medidas
provisionales solicitadas por Costa Rica el 23 de septiembre, en el caso
conocido como “Ciertas actividades llevadas a cabo por Nicaragua en el área
fronteriza”, el cual fue acumulado al caso planteado por Nicaragua sobre la
construcción de la carretera en la margen derecha del río San Juan, para
decidirse en una sola sentencia.
Mañana
miércoles le corresponderá a Costa Rica brindar sus alegatos en la segunda
vuelta de las audiencias, mientras que el turno a Nicaragua será el jueves.
Nicaragua
administró situación compleja
Nicaragua
logró entonces, 'administrar' una situación compleja, como era el anunciado
reconocimiento que hizo Costa Rica en su primera sesión, en relación a la
presencia anterior de Nicaragua en la zona en disputa. Creo que Nicaragua
afrontó este tema de una manera muy valiente y honesta, asumiendo las
responsabilidades del caso y garantizando el control absoluto sobre las
garantías que estaba dando a la Corte”, consideró Herdocia.
Para el
experto en derecho internacional, el equipo de Nicaragua tuvo una postura
ecuánime, ponderada y de mucha dignidad. “La presentación de Paul Reichler al
respecto fue muy convincente en un tema en que Nicaragua debía emplearse a
fondo y con una gran sinceridad pues se trababa de evidenciar la buena fe de
Nicaragua”.
Herdocia
agregó que “las exposiciones de McCaffrey y Pellet, fueron bastante
contundentes en el sentido que no existía realmente el riesgo de un daño
inminente ni un sentido de urgencia”.
Dichas
exposiciones fueron respaldadas en citas de los propios informes presentado por
Costa Rica ( Universidad de Costa Rica y un especialista costarricense) que
ponían de manifiesto que el daño solo se produciría eventualmente si Nicaragua
continuaba los trabajos y llegaban al mar.
Situación
que no podía suceder dado que Nicaragua no solo había retirado todo trabajo en
la zona, sino que había reafirmado su compromiso expreso de respetar la Orden
del 8 de marzo que prohíbe cualquier tipo de presencia gubernamental en la zona
de ambas partes”, puntualizó Herdocia, quien destacó que este argumento deja
sin base la solicitud de nuevas medidas que serían realmente superfluas.
Sostuvo que
un elemento importante de destacar es que Costa Rica pidió realizar- ella
misma- medidas remediales, lo que fue contra argumentado por Nicaragua en el
sentido de que ello sería prejuzgar la decisión de fondo del proceso y dar
atribuciones amplias a un solo Estado, en una zona cuya soberanía está en
disputa entre dos partes.
“Es decir,
quedó claro que la Orden del 8 de marzo no solo tiene plena vigencia, sino que
por sí misma es suficiente para lidiar con los temas planteados por Costa Rica,
sin necesidad de recurrir a nuevas medidas”, subrayó Herdocia.
