La camaronicultura es uno de los sectores de la producción
acuícola que ha venido alcanzando un mayor desarrollo durante los últimos, en
el cual grandes, medianos y pequeños productores, así como cooperativas han
venido teniendo una gran participación en la exportación de más de 35 millones
de libras de este producto marino, lo que representa un ingreso anual de US$105
millones para Nicaragua.
Pero para la producción y exportación de este rubro tan
cotizado en mercados como Europa, Estados Unidos y Taiwán, es necesario que en
su cultivo y los diferentes procesos se apliquen buenas prácticas de manejo e
inocuidad para garantizar un camarón de calidad y en lo cual está trabajando el
Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra a través del Instituto Nicaragüense
de la Pesca y la Acuicultura (Inpesca).
En el departamento de Chinandega, en el Delta del Estero
Real, es donde se ubica el 98% de la producción del camarón de cultivo, el que
hasta septiembre de este año ha significado 35 millones de libras y con lo cual
se espera se cierre el 2013 con una producción mayor al 2012 con el segundo
ciclo que culmina en enero del 2014.
“Tenemos 11,500 hectáreas en producción, de eso el 73% están
en manos de empresas privadas pequeñas, medianas y grandes y el 27% está en
manos de cooperativas acuícolas. Este ha sido uno de los rubros que ha tenido
un comportamiento mejor, con mucho dinamismo y que también el año pasado
representó un poco más de US$105 millones en exportaciones”, expresó Danilo
Rosales, vicepresidente del Inpesca.
Según Rosales, el 98% del camarón de cultivo está destinado
para la exportación a los países europeos, Taiwán, Estados Unidos y Rusia,
donde se está incursionando actualmente.
Un producto inocuo para mercados exigentes
Royal Shrimp, empresa filial del Grupo Farallon de capital
panameño, es una de las procesadoras y comercializadoras de camarones que está
trabajando en la zona de Chinandega, en Playones de Catarina al Oeste de la
ciudad de El Viejo, donde cuentan con una finca cultivadora de camarones y una
planta procesadora basada en las buenas prácticas de manufactura y en las
exigencias que tienen los mercados internacionales.
“Nuestro personal ha sido capacitado desde el inicio para
poder hacer las labores y cumplir con la alta calidad que exigen estos mercados
en cuanto al empaque de camarón de cultivo se refiere”, declaró Eric Jaén,
gerente general de Farallon Aquaculture de Nicaragua SA.
La calidad de la producción del camarón de cultivo del grupo
Farallon inicia desde la producción de la semilla o larva de camarón, misma que
es producida en los laboratorios del grupo en León cumpliendo con los altos
estándares para conseguir semilla de alta calidad y que es exportada a los
mercados cultivadores centroamericanos y en la finca de Royal Shrimp en
Playones de Catarina.
“Esa semilla viene a las granjas, en las granjas es
cultivada y manejada adecuadamente también basado en las buenas prácticas de
cultivo, luego las buenas prácticas de cosecha nos hacen cosechar un producto
que va directo a la planta, donde prácticamente lo que se hace es empacarlo, la
calidad se asegura en la cosecha y estamos teniendo en esta planta un 98% de
rendimiento gracias a esa buena práctica”, refirió Jaén.
En sus fincas Royal Shrimp produce alrededor de 2 millones de
libra de camarón por ciclo y la planta cuenta con la capacidad de procesar
entre 80 y 100 mil libras diarias.
En el proceso de empaque del camarón también se realiza un
trabajo bajo normas de inocuidad para garantizar la calidad de los productos y
en Royal Shrimp destaca el cultivo y proceso en vivo del camarón, que es
llevado hasta la planta procesadora con vida.
El Ing. Juan Aurelio Salmerón, gerente de Planta de Royal
Shrimp explica que la planta está diseñada para procesar 5 mil libras por hora
y cumplen con los estándares de calidad del mercado, procesando y empacando un
98% de camarón entero.
“Todo el grupo de operadores recibe capacitación inicial
sobre las buenas prácticas acuícolas y las buenas prácticas de proceso, en las
cuales se determina primeramente los exámenes médicos de cada uno de los
operarios, la vestimenta dentro del proceso, tienen un proceso de sanitización,
de limpieza, y la gente ha logrado tener no solamente la disciplina sino
también la educación de que cada procedimiento de sanitización y limpieza es
primordial para la calidad de productos”, subrayó Salmerón.
Para garantizar la calidad de los productos de Royal Shrimp
es determinante la frescura de los camarones, lo que se logra al tener la
planta de proceso a solo 2 o 3 kilómetros de la finca, pero además importante
la aclimatización que realizan de la semilla o larva de camarón una vez que se
lleva de los laboratorios hacia la finca.
“Cuando se trae la larva nosotros hacemos un proceso de
aclimatación para que el camarón pueda adaptarse fácilmente al medio a donde
viene a caer, que es un medio más agreste con condiciones diferentes a lo que
es laboratorio y desde ahí nosotros iniciamos con buenas prácticas de manejo,
control de enfermedades, realizamos muestreos semanales de sanidad, muestreos
poblacionales y análisis de laboratorio de patología para NHP, microbiología
para vibrios y miramos si el camarón está con problemas de mancha blanca”,
relató el Ing. Carlos Sandoval, gerente de Producción de Finca de Royal Shrimp.
Las buenas prácticas de manejo continúan en el almacenaje
adecuado de los alimentos así como en la cosecha del camarón con un gelado
eficaz del camarón para evitar que este se dañe en el proceso de transporte
para la planta.
“Prácticamente nosotros trabajamos 100% para un proceso de
camarón vivo, llevar camarón vivo a la planta, ya que es el mercado de la
empresa y trabajamos de esa manera. Los procesos de cosecha son bastante
ajustados a la exigencia del cliente y la empresa trabaja al gusto del
cliente”, dijo Francisco Meza Gómez, operario de finca de Royal Shrimp.
Trabajo conjunto para evitar ingreso de enfermedades
Rosales destaca que la producción de este rubro es muy
significativa dado que los precios se han mantenido, aunque en los últimos años
se tuvo una alerta por una enfermedad llamada Muerte Temprana del Camarón (EMS,
por sus siglas en inglés), ante la cual, producto del trabajo conjunto de las
instituciones de gobierno, empresas y diferentes gremios para prevenir que la
enfermedad perjudique la producción nacional del camarón de cultivo.
“Es más a nivel regional estamos trabajando en una normativa
regional para poder tomar medidas que mitiguen y que eliminen o no permitan la
entrada de enfermedades a este tipo de productos que son importantes para
nuestros países”, señaló Rosales.
Rosales manifestó que este viernes 25 de octubre se
realizará una reunión con la empresa privada, cooperativas, exportadores y
Gobierno con el objetivo de presentarles una propuesta de una normativa para
evitar inconvenientes en la exportación de productos como el camarón hacia
mercados como Europa, tales como problemas en la documentación de inspección y
certificación de dichos productos.
“Esta es una norma que hemos trabajado con el Magfor a
través de su dirección de inocuidad DGPSA, el Mific y (Dirección General de)
Aduanas con el acompañamiento de otras instituciones para poder nosotros tener
un mecanismo que sea eficiente y rápido, y que evite que haya rechazos por este
tipo de problemas”, señaló.
Modelo de alianzas permite desarrollo de cooperativas
acuícolas
Rosales sostuvo que el modelo de alianzas que ha venido
promoviendo el Gobierno del Frente Sandinista entre los diferentes sectores ha
permitido impulsar el desarrollo tecnológico y productivo de las cooperativas
pesqueras y acuícolas, facilitándoles asistencia técnica con el respaldo de las
grandes empresas dedicadas a este rubro y de esa manera garantizar que esas
cooperativas logren salir adelante con la implementación de nuevas tecnologías
y mecanismos en su producción.
“El Gobierno ha estado atendiendo a los sectores y
principalmente a las cooperativas, cooperativas pesqueras y acuícolas para
apoyarlos en asistencia técnica, pero también hemos hecho una alianza, […]
alianzas estratégicas para que todos avancemos y tengamos responsabilidades y
compartamos estas responsabilidades, entonces estamos apoyando a cooperativas
de acuicultores en asistencia técnica y financiamiento para que la producción
de ellos sea de una forma tecnológicamente más avanzada”, declaró el
vicepresidente de Inpesca.
Abraham Cortez Estrada, vicepresidente de la Cooperativa
Humberto Estrada de Puerto Morazán, aseguró que a través del Inpesca el
Gobierno junto a la FAO les han permitido alcanzar cierto nivel de desarrollo
como cooperativa para lograr una producción de entre 15 mil y 40 mil libras de
camarones por hectárea de lago cultivado, implementando buenas prácticas de
manejo e inocuidad en sus productos.
“Para un camarón de calidad lo principal es la alimentación
y el sistema de bombeo, los recambios de agua, combióticos que se le aplican
conforme a las necesidades”, dijo Cortez Estrada.
Por su parte, Félix Alberto Vidaurre, presidente de la
Asociación de Pequeños y Medianos Productores Acuícolas (Apemac), afirmó que
producto de ese apoyo del Gobierno y empresas privadas hoy cuentan con el
asesoramiento de diferentes instituciones para mejorar la calidad de la
producción.
“Hemos iniciado el proyecto, consideramos que ya vamos a 45
días y que vamos bastante bien, la producción está bastante considerable y como
Apemac queremos desarrollar esta comunidad”, puntualizó Vidaurre.
Camaronicultura, una fuente de empleo
La
camaronicultura representa más de 15 mil empleos en el país, principalmente en
la zona de Chinandega donde se aporta a la economía local y se espera que este
año se alcance las 60 o 65 millones de libras, lo que podría
