El experto
nicaragüense en Derecho Internacional, Norman Miranda, considera que las
declaraciones de ayer del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a bordo de
una fragata ubicada cercana al meridiano 82, indican que Colombia está
inclinada a usar la fuerza contra Nicaragua.
Santos,
sobre la Fragata ARC Almirante Padilla, dijo que la nueva demanda de Nicaragua
por la plataforma continental extendida es “improcedente y temeraria” y que los
colombianos defenderán con “vehemencia” y “contundencia” su territorio.
Consideramos
esta demanda improcedente, infundada, inamistosa, temeraria. Una demanda sin
ninguna posibilidad de éxito”, fustigó el mandatario colombiano.
Nosotros
rechazamos en forma vehemente esta nueva demanda que está pidiendo la
plataforma extendida que ya la Corte Internacional de La Haya le había negado”
a Nicaragua, subrayó Santos.
Esta
plataforma no es negociable bajo ninguna circunstancia y la defenderemos con
toda la vehemencia, con toda la contundencia porque esa plataforma nos
pertenece a los colombianos”, sentenció el mandatario colombiano.
Santos
inició ayer un visita de dos días a San Andrés y la vecina isla de Providencia
para reafirmar la soberanía colombiana en la zona, diez días después de
declarar que el fallo de noviembre de 2012 de la CIJ que redefinió los límites
marítimos del país con Nicaragua es “inaplicable”.
Quiero
reafirmar después de este patrullaje lo que dije el 9 de este mes, que Colombia
considera que el fallo de La Haya no es aplicable y no los vamos a aplicar
hasta tanto no tengamos un nuevo tratado” con Nicaragua, agregó Santos desde la
fragata de la Armada colombiana.
Por su
parte, el jurista nicaragüense Norman Miranda considera que el presidente
Santos retoma la posición del expresidente Álvaro Uribe, quien azuzó a que se
pusieran buques de guerra en el meridiano 82 y se rechazara el fallo de la
Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
En
diplomacia, las palabras y signos tienen valor de acciones, esto es una
sugerencia de que Colombia está proclive a usar la fuerza contra Nicaragua.
Esto no es inocente, hay un mensaje subliminal”, indicó Miranda.
El
presidente Santos, según reportaron los medios colombianos, se hizo acompañar
de los presidentes de la Cámara de Representantes y de la Corte Suprema de
Justicia, junto con los cuales consideró que la nueva demanda de Nicaragua es
temeraria.
DEMANDA ES
PROCEDENTE
Al
respecto, Miranda indica que todo lo contrario, es procedente pues tal como lo
indicó el pasado martes el agente de Nicaragua en La Haya, Carlos Argüello, era
un punto que Colombia podía esperar porque termina con lo que quedó pendiente
en el fallo de la CIJ del 19 de noviembre del 2012. Este fallo devolvió a
Nicaragua aproximadamente 90,000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe y
entregó a Colombia soberanía sobre todos los cayos en disputa.
Miranda
recuerda que en los párrafos 127 y 131 de la sentencia de la CIJ se explica que
Nicaragua presentó una información preliminar sobre la extensión de su
plataforma continental. Por lo tanto, ahora existe la base para la demanda,
pues el país presentó la información completa desde junio pasado.
El experto
afirma que Nicaragua está avalada por el arto 76 de la Convención de Derechos
del Mar, que autoriza a un país que tenga una plataforma geológicamente extensa
y rebase las 200 millas a demandarlo. Indicó que Nicaragua tiene dicha
plataforma no en todo el mar, pero sí en un buena parte.
SANTOS, EL
“CARLOMAGNO” DEL CARIBE
El señor
Santos se está convirtiendo en un Carlomagno del Caribe occidental, le destruye
la sentencia que le fue dada y se adelanta a decir que es improcedente y no va
a prosperar. Eso que lo diga la Corte. De todas maneras eso es privativo de la
CIJ, eso no es serio del presidente Santos. Se comporta como un emperador de
los mares del Caribe occidental”, dijo Miranda.
Además,
Miranda rechazó que la nueva demanda de Nicaragua no sea amistosa y recordó que
la CIJ desde 1951 ha reiterado que los recursos al juez internacional como
modalidad de solución de controversias, no es un acto agresivo sino lo
contrario, es un acto que evita el uso de la fuerza por ser un medio pacífico.