Con el
homenaje a Celia Cruz por parte de Jennifer Lopez, la presencia de Pitbull en
la conducción, el reconocimiento a Rihanna como el Icono del Año, así como los
múltiples premios para Taylor Swift y Justin Timberlake, y la actuación de Katy
Perry y Lady Gaga fue como se llevó a cabo la 41 entrega de los premios
American Music Awards (AMA) 2013.
Taylor
Swift fue la ganadora de la noche, al imponerse a Macklemore & Ryan Lewis,
Bruno Mars, Rihanna y Justin Timberlake como la Artista del Año, gracias a lo
que ha conseguido con Red, su cuarto álbum de estudio.
“Estoy sin
aliento. Mi número de la suerte parece ser el 13. Ustedes han hecho que éste
sea el año de mi vida. Si votaron por mí es que se han enamorado y vivido lo
que yo, no sé qué vendrá el próximo año, pero si hicieron esto posible (los
fans), es porque estamos juntos”, dijo la emocionada cantante de 23 años.
Uno de los
números que más llamó la atención fue el homenaje que Jennifer Lopez le hizo a
la fallecida Celia Cruz, de quien se cumplieron diez años de su muerte.
Interpretando Carnaval, la originaria del Bronx hizo su interpretación de uno
de los clásicos de la cubana.
A pesar de
que el aliento se le iba y que estuvo a punto de caer al ser cargada por sus
bailarines, JLo se llevó una gran ovación por parte de los asistentes al Nokia
Theather de Los Ángeles.
Por su
parte, Katy Perry inició la velada, con una controvertida actuación. La
cantante interpretó Unconditionally, su más reciente sencillo, vestida con un
kimono, queriendo emular la cultura japonesa, aunque también la mezcló con la
china. Por ello, en Twitter la calificaron de racista, debido a la mezcla que
hizo y a que aquellos que la vieron no entendieron el porqué se intentó vestir
de geisha.
Lady Gaga
también se apropió de la velada, primero al llegar a la alfombra roja “montada”
en un “caballo”, lo que ocasionó la sorpresa de algunos. A su llegada reveló
que le encanta cocinar y, no conforme con esta primera aparición, durante su presentación
al lado de R. Kelly con el tema Do What U Want, Gaga se disfrazó de Marilyn
Monroe, para cantarle al “presidente” Kelly.
Por su
parte, los chicos de One Direction hicieron emocionar a más de una, en especial
a la actriz Emma Roberts, quien se considera una más de las directioners, al
interpretar el tema Story of my life totalmente en vivo.
Justin
Timberlake fue el cantante masculino más premiado de la noche. El esposo de
Jessica Biel se llevó a casa el premio como Artista Masculino Pop/ Rock;
Artista Masculino Soul/R&B; Álbum Favorito Soul/R&B. Además, presentó
uno de los temas de The 20/20 Experience, Drink You Away, acompañado de una
gran banda, realizando uno de los números más vistosos del show.
A pesar de
la expectativa que había en torno a la presentación de Miley Cyrus, luego de su
pasada participación en los MTV Europe Music Awards hace un par de semanas,
sólo cantó.
La
intérprete se limitó a cantar su sencillo Wrecking Ball, vestida con un bikini,
esta vez con estampado de gatos y un enorme gatito en la pantalla central del
escenario, el cual lloró al ritmo del tema.
La potente
voz de Christina Aguilera se fusionó con los chicos de Great Big World,
interpretando juntos el tema Say Something. Contrario a su aparición en la
alfombra roja, donde lució un vestido blanco, al subir al escenario Aguilera
portó un sencillo vestido negro.
Pitbull fue
el conductor del evento. Durante la emisión, el cantante también entregó los
reconocimientos a Marc Anthony como Artista Latino Favorito y a Taylor Swift
como la Artista del Año; además, se animó a cantar al lado de Ke$ha el tema
Timber, con el que arrancó los aplausos de los asistentes.
Rihanna,
Icono del Año
La cantante
originaria de Barbados obtuvo un importante reconocimiento en la edición 41 de
los American Music Awards. En dicho evento, la artista recibió el primer premio
que otorgan estos galardones en una nueva categoría denominada Icono del Año.
El premio
le fue entregado por Monica Braithwaite, su madre, quien se mostró nerviosa y
orgullosa, ante un público que la ovacionó de pie.
“Estoy muy
nerviosa y soy mala para los discursos, pero hace 20 años empezó esta historia
cuando hice de la vida de mis vecinos un infierno con mi voz. El tiempo ha
pasado y sólo puedo decir gracias”, dijo emocionada.
