José Ramón
Salazar Aguilar, de 29 años, fue capturado debajo de su cama, con una herida en
el pecho al lado del corazón realizada cuando trató de suicidarse tras matar a
su tía María Cristina Castillo Rodríguez, de 81 años, de quien era vecino.
La señora
regresaba a las 4:00 p.m. del jueves de comprar tortillas y en la acera de su
casa ubicada en el barrio Aurelio Carrasco, de El Viejo, fue atacada a
machetazos por su sobrino, en ese momento una hermana de Castillo le gritó al
hombre que no siguiera y casi fue atacada por el endemoniado muchacho.
La señora
herida fue asistida por vecinos y trasladada por los bomberos al centro de
salud José Rubí, de ahí fue remitida hacia el Hospital España en la ciudad de
Chinandega y de ahí al Lenín Fonseca, Managua, donde murió a las 9:00 p.m.
Familiares
de Castillo sostienen que no había problemas entre la anciana y su sobrino, sin
embargo algunos vecinos aseguraron que eran habituales las rencillas por la
basura en la calle y acusaciones por brujerías.
Será
sepultada hoy
María
Cristina Castillo Rodríguez será sepultada esta mañana debido a que esperan el
arribo de sus hijas de los Estados Unidos y otros familiares que laboran en
Costa Rica. José Ramón Salazar Aguilar es padre de dos niños y su esposa está
embarazada.
Este es el
segundo femicidio del año en Chinandega. El primero ocurrió el pasado 16 de
mayo cuando fue asesinada la señora Rosa Albertina Urbina, de 41 años, en los
cañaverales del Ingenio Monte Rosa.
El asesino
confeso fue José Samuel Herrera Blanco, de 19 años, quien la arremetió a
pedradas y golpes por un celular que le reclamaba.
ENCUENTRAN
“ORACIONES MALIGNAS”
Un
investigador policial encontró entre la ropa de Salazar varios papeles con
oraciones malignas. Los vecinos detallaron que este se dedicaba a ofrecer ese
servicio de “limpias” en apoyo a otro brujo, en la zona del mercado El Bisne de
Chinandega.
José Carlos
Castillo dijo que apenas veinte minutos antes se había retirado de la casa de
su madre cuando ocurrió el terrible hecho, también dijo que van a acusar a
Salazar.
El forense
Juan Carrasco manifestó que la señora “tiene una amputación a nivel de la
muñeca, múltiples heridas en la mano derecha. Hubo evacuación de masa
encefálica. La herida en el cuello es profunda con sangrado profuso”.
