El permanente esfuerzo de compromiso de George Clooney por
determinadas causas políticas no parece una pose de una estrella de Hollywood
al uso.
Hace unas semanas, trascendió, a través de un mensaje
colgado en Youtube, que el actor estadounidense apoyaba a los opositores que se
manifestaban en Kiev (Ucrania) contra la decisión de su gobierno de aproximarse
a Rusia, en vez de asociarse con la Unión Europea, UE.
“Cuando miréis a Occidente, quiero que sepáis que os
seguimos con gran admiración”, postulaba Clooney, que calificaba a los
ucranianos de “ciudadanos valientes que quieren mirar hacia adelante y no al
pasado”.
Los manifestantes tomaron el Ayuntamiento y la Casa de los
Sindicatos en la capital ucraniana y además bloquearon las labores del
Gobierno, la Rada Suprema (legislativo) y la Administración Presidencial. “En
EE.UU. tenemos una gran afinidad con aquellos que aspiran a la democracia”, les
dijo Clooney.
Y certificaba su férreo compromiso democrático cuando les
hizo ver que “una verdadera democracia no puede existir sin elecciones libres,
justas y limpias. No puede haber democracia cuando los manifestantes pacíficos
son detenidos y amedrentados (…). No puedes tener una auténtica democracia si
tienes presos políticos como (la ex primera ministra, Yulia) Timoshenko,
simplemente por discrepar con la forma que tienes de gobernar”.
Dentro y fuera de su país
Clooney muestra su coherencia con sus ideas tanto fuera de
su país como en EE.UU., donde, a finales de agosto, consiguió recaudar medio
millón de dólares para financiar la campaña de reelección del presidente
estadounidense, Barack Obama, en una cena organizada en Ginebra con
simpatizantes del mandatario en el exterior.
El abogado Charles Adams, copresidente de la organización
Estadounidenses en el Exterior por Obama, ratificó que la recepción y posterior
cena con Clooney supuso la mayor recaudación en favor de la reelección del
presidente fuera de ese país.
Ciento veinte personas, todas ellas de nacionalidad
estadounidense, participaron en la recepción, tras pagar 1,000 dólares por
cabeza: 40 de ellas en la cena exclusiva con el actor y director, a 20,000
dólares por comensal o 30,000 por pareja.
El protagonista de “Ocean’s Eleven” o de “The Descendants”
respalda al Presidente desde los tiempos en los que este aspiraba a ser
gobernador del estado de Illinois. En la campaña, antes de esta cena en
Ginebra, había organizado otra en su casa de Hollywood, en la que consiguió
recaudar casi 15 millones de dólares para Obama.
Más allá del café exprés
Asimismo, de larga duración es ya su compromiso con Sudán
del Sur. En julio, Clooney apadrinó un proyecto para cultivar café de alta
calidad en este país de reciente creación.
Se trataba de uno de los nuevos proyectos que Nespresso, la
marca de café exprés de la multinacional helvética Nestlé que Clooney
promociona desde hace años, creó para conmemorar el décimo aniversario de su
programa de desarrollo sostenible, AAA Sustainable Quality.
Con motivo de ese aniversario, la compañía también creó un
Consejo Asesor de Sostenibilidad para que les aconseje cómo mejorar sus
proyectos e iniciativas, del que el actor estadounidense es miembro.
Clooney señaló que quiso formar parte de este Consejo Asesor
porque durante años, en las ruedas de prensa que ofrecía para promocionar la
marca, le preguntaban si no se sentía mal por lo que percibían los productores
de café, al final de la escala de un producto de lujo bastante exclusivo.
El proyecto en Sudán del Sur se enmarcaba en uno mayor de
expansión del programa AAA en África Oriental, en Etiopía y Kenia.
El objetivo de la compañía era, y es, multiplicar el
aprovisionamiento de café en la región para lograr obtener 10,000 toneladas
anuales en 2020, gracias a la colaboración con pequeños productores locales.
Las tres “A” se refieren a mantener la calidad del café; a
la promoción de la sostenibilidad de la producción al tiempo que preservar el
medio ambiente siendo socialmente responsable; y ayudar a los agricultores a
mejorar la productividad para aumentar sus ingresos.
Su apoyo a Sudán no siempre se ha traducido en sucesos
gratos para el intérprete: en marzo de 2012 fue detenido en Washington y puesto
en libertad al cabo de unas tres horas, tras participar en una protesta ante la
embajada de Sudán en la que se acusó al Gobierno sudanés de provocar una crisis
humanitaria por bloquear el acceso de comida y ayuda en la región fronteriza
con Sudán del Sur.
En enero de 2011, Clooney contrajo malaria durante un viaje
en el que supervisaba las repercusiones del proceso electoral en Sudán, como
parte de su proyecto “Enough” (“Basta”), una iniciativa contra el genocidio que
compartió con Naciones Unidas y Google, según confesó el cineasta en una
entrevista con la CNN.
Compromiso también en las pantallas
El actor se ha puesto tras la cámara en filmes que, de
manera nítida, delatan sus ideas políticas como “Good Night, and Good Luck”
(2005) o “The Ides of March” (2011).
En la última cinta que ha rodado, “Monuments Men”, una
coproducción germano-estadounidense, Clooney refleja el expolio cultural
perpetrado por el régimen nazi, cuando más de cinco millones de obras de arte
fueron robadas, algunas de las cuales fueron devueltas a sus países de origen
en los años de la posguerra.
La cinta, basada en el libro escrito por Robert M. Edsel y
Bret Witter, cuenta la historia real de un batallón de la II Guerra Mundial al
que Franklin D. Roosevelt encomienda la tarea de adentrarse en Alemania para
recuperar obras de arte sustraídas por el ejército nazi y devolverlas a sus
legítimos propietarios.
Con las piezas artísticas confinadas detrás de las líneas
enemigas y las órdenes del Ejército alemán de destruirlo todo si caía el III
Reich, la tarea de recuperar las obras se presenta muy complicada.
El reparto de “Monuments Men” cuenta con actores y actrices
consagrados como Matt Damon, Bill Murray, John Goodman, Jean Dujardin, Bob
Balaban, Hugh Bonneville y Cate Blanchett.
La cinta se presentará en la sección oficial de la próxima
Berlinale, el festival internacional de cine de Berlín, que se celebrará del 6
al 16 de febrero. Pero antes es posible que volvamos a ver al galán Clooney
cubierto con su capa de justiciero, en su lucha por las ideas democráticas de
las que siempre hace gala.
Clooney es
un hombre que se compromete en el cine, en cuestiones cívicas y políticas, pero
de boda... nada de nada, al menos por el momento. El pasado verano
Clooney, de 52 años, y la modelo Stacy Keibler, de 33, su pareja desde hacía
dos años, dieron por terminada su relación sentimental, según informó la
edición digital de la revista especializada People.
“Stacy ha decidido dejarlo. Ella quiere tener hijos y formar
una familia algún día. Sabe perfectamente la opinión de George al respecto”,
dijo a la publicación una fuente cercana a la pareja. “Hablaron sobre ese
asunto y dejaron la relación silenciosamente hace un par de semanas”, añadió
ese medio.
