Justo
Hipólito Uriarte laboraba como recolector de chatarra, pero hace tres días tuvo
la oportunidad de cambiar de trabajo y se convirtió en vigilante de un centro
escolar, sin embargo el destino le jugó mal, porque al salir a buscar su cena,
cruzó la vía y un bus lo atropelló, falleciendo de manera instantánea.
El fatal
accidente de tránsito ocurrió el lunes 21 de octubre a las 7:00 pm, de los
semáforos del Siete Sur, 20 varas al norte, sitio en el que estaba un hijo de
la víctima, de 13 años. Este presenció la muerte de su padre.
“Mi papá
andaba con sus ‘tragos’ e iba a comprar comida en una fritanga que está cerca,
ya se había cruzado el primer carril, pero no le dio tiempo de cruzar el otro y
se quedó en la línea amarilla, cuando pasó la Ruta 106 y lo golpeó. Solo se
escuchó el fuerte impacto”, refirió el adolescente, quien ayer estaba con sus
parientes en el Distrito III de Policía.
Mediarán
Las
autoridades de la Dirección de Tránsito de la Tercera delegación policial aún
no determinan las causas del accidente.
Sin
embargo, Nora del Socorro Moreno Almendárez, de 41 años, con quien Uriarte
convivió los últimos años de su vida, dijo que está anuente a mediar con Víctor
Cajina López, de 24 años, conductor del bus de la Ruta 106.
“Parece que
el muchacho (Cajina) no logró capearlo, él me pidió disculpas y dijo que está
dispuesto a ayudarnos con los gastos fúnebres”, manifestó entre lágrimas la viuda.
Uriarte,
quien tenía 50 años de edad, dejó en la orfandad a tres adolescentes procreados
con su anterior pareja. Su cuerpo descansará en el cementerio de la comarca La
Cabaña, ubicado en el kilómetro 15½ de la Carretera Vieja a León.

No hay comentarios:
Publicar un comentario