La placa
abandonada de un vehículo, en uno de los parqueos del populoso Mercado
Oriental, es la principal pista que está siguiendo la Policía Nacional para dar
con el autor de la balacera registrada el viernes 30 en el sector comercial de
las piñatas y que provocó la muerte de dos personas y dejó en estado delicado a
una muchacha que se encuentra en recuperación en un hospital capitalino.
El comisionado mayor Noel Cruz, jefe de la Estación IV de
Policía, informó que aún están elaborando el retrato hablado del supuesto autor
del doble homicidio y de las lesiones, y confirmó, además, que ayer retuvieron
a un ciudadano, pero no quiso revelar detalles, porque estaban en proceso de
“verificación”.
Sin embargo, El Nuevo Diario pudo confirmar que la persona
retenida por la Policía Nacional responde al nombre de José Narciso Rocha
Pichardo, quien dijo que no sabía por qué lo llevaron a la Estación IV de
Policía.
Extraoficialmente se conoció que el vigilante es retenido
por las autoridades, porque tiene parentesco con Erick Antonio Rocha Pichardo,
a quien la Policía infructuosamente fue a buscar al “Papalonal”, en León,
porque después de la balacera dejó tirada la placa del vehículo que conducía,
en un parqueo del Mercado Oriental.
Aunque la Policía no ha dicho si Erick Antonio Rocha
Pichardo es el pistolero que disparó a mansalva, una pistola calibre 9
milímetros, el comisionado Cruz confirmó que las investigaciones están
centradas en él.
Joven herida está consciente, pero grave
Juan Carlos Palacios Centeno falleció el viernes 30 de
agosto en el tramo donde vendía piñatas en el Mercado Oriental, a consecuencia
de las balas. Según versiones de comerciantes y testigos, el pistolero se
habría molestado porque un vendedor tomó del brazo a la dama que le acompañaba
y la “enamoró” para que comprara.
Producto de los disparos también falleció Mario Ricardo
Morales Galo, quien ayer fue sepultado en Masaya, su ciudad natal.
En tanto Judith Márquez Hernández, de 26 años, resultó
gravemente herida. La noche del viernes fue trasladada de la sala de Cuidados
Intensivos del Hospital Bautista a la del Hospital Alemán Nicaragüense.
Aunque su estado sigue siendo delicado, María Palacios dijo
que Judith está consciente y reaccionó bien al tratamiento que los médicos le
están suministrando, pero las próximas 48 horas serán decisivas para la joven
sobreviviente.
Las balas que la joven recibió en su cuerpo le afectaron el
corazón y el hígado, por lo que el día de la tragedia fue sometida a una
operación.
Nosotros lo que le pedimos a la Policía es que se haga
justicia, porque mi hermano está fallecido y mi sobrina (Judith Márquez) está
grave”, demandó María Palacios.
El comisionado Noel Cruz, a cargo de las investigaciones,
confirmó que están avanzando en las pesquisas. “Ya hablamos con ellos y les
explicamos la situación. Estamos trabajando. Nosotros no podemos dar plazos
(para resolver el caso). Ahorita estamos trabajando a tiempo completo”,
respondió.
Comerciantes piden mayor seguridad
Pero la Policía no solo tiene que responder a la demanda de
las familias dolientes, sino también a la de los comerciantes que piden
verdadera protección para ellos y miles de compradores que a diario recorren
ese populoso mercado.
Katerine Rivera, vendedora del sector de las piñatas y
vecina del tramo donde ocurrió la tragedia, comentó que después de los hechos
de sangre no les han dicho nada sobre la seguridad, “pero queremos que pongan
más vigilancia”, porque en estos momentos operan vigilantes voluntarios, los
que pasan por los tramos pidiendo para su alimentación y manutención, pero
luego, ya no vuelven a pasar.
Daniel Guzmán, quien desde hace 20 años se gana la vida
vendiendo relojes cerca de donde mataron a los dos comerciantes, coincidió con
Rivera al decir que “los vigilantes solo se dedican a pedir y no cuidan”.
Comentó que por las tardes, cuando los comerciantes cierran
sus tramos y buscan el camino para sus casas, los ladrones se ubican en las
esquinas a la espera “y nadie nos garantiza seguridad”.
Viendo el caso de ayer (el viernes), lo que nosotros
esperamos es mejor cobertura en todo el Oriental. Dicen que hay seguridad, pero
no es cierto. Yo fui la que pregunté (al momento de los hechos) ¿dónde está la
Policía? También gritaba ¡síganlo!, pero ellos (los vigilantes) dicen que se
les perdió”, comentó por su parte doña Bertha Calderón, quien tiene un tramo en
el área del mercado donde ocurrió el crimen.
Apuntó que ahora que están a las puertas de la temporada
navideña se necesita protección profesional, “tanto para el comerciante como
para el comprador”, porque lo que tienen es un grupo de muchachos desarmados y
sin preparación para enfrentar una situación como la ocurrida el viernes,
cuando vieron a un hombre armado dispuesto a matar a sangre fría, tal como lo
hizo.

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